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Por: Juan Pablo Orozco F. Médico CEM Medellín Las principales causas de enfermedades en los niños son: la Rinofaringitis Viral o resfriado común y la Gastroenteritis Viral o enfermedad diarreica aguda; asociado a estas enfermedades está presente la fiebre, el síntoma más temido por los padres de familia, y la principal razón por la que los niños son llevados a consulta o el médico es llamado para revisar al niño en su casa.
Por estos motivos en este documento se enseñarán algunos hechos que intentarán desmitificar la fiebre como el gran enemigo, lo que le permitirá reconocer los síntomas de este par de enfermedades y el tratamiento casero óptimo. Además podrá identificar factores de riesgo que le ayuden a evitar complicaciones.
Rinofaringitis
A los niños menores de 8 años les da aproximadamente entre 7 y 8 episodios de infección respiratoria aguda cada año; con unos óptimos cuidados en casa, al cuarto y quinto día de la enfermedad, la mejoría sin complicaciones empieza a notarse.
Las infecciones respiratorias son producidas principalmente por virus, por lo que el uso de antibiótico de entrada no está indicado. Los principales síntomas que la acompañan son: tos seca o con secreciones (flema), dolor de cabeza, dolor en todo el cuerpo, inapetencia y debilidad.
 Las principales medidas generales para estos niños son: suministro de abundantes líquidos, manejo del malestar y la fiebre con medicamentos formulados por el médico y protección de frío.
Las infecciones por bacterias pueden sobrevenir tras una infección viral, por lo que la bronquitis y la neumonía bacteriana son las complicaciones que se deben detectar a tiempo con ayuda de los padres de familia.
Signos de alarma El niño se está poniendo morado alrededor de la boca y las manos, cuando al respirar se ve un hueco profundo debajo de las costillas (tiraje) y un aumento de las respiraciones por minuto así:
Menor de 2 meses: mayor de 50 respiraciones por minuto.
De 2 a 11 meses: mayor de 50 respiraciones por minuto.
De 1 a 4 años: mayor de 40 respiraciones por minuto.
Recordar que un niño enfermo no siempre requiere antibiótico, sólo el médico está en condiciones de prescribirlo; y ante la presencia de cualquier signo de alarma se le debe consultar.

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