Semana Mundial de la Lactancia Materna
Un alimento con innumerables beneficios 
 

Alimente a su hijo únicamente con leche materna, es el primer y el mejor alimento en la vida de los bebés  y es la fuente más completa de nutrientes, contiene todo lo que el niño necesita en los primeros seis meses para crecer sano, fuerte y saludable. 
 

Semana Mundial de la Lactancia Materna
La madre produce la cantidad de leche que su bebé necesita, así puede alimentar a libre demanda, es decir dar seno cada vez que el niño pida de día o de noche, unas ocho (8) veces en 24 horas debido a que la leche materna se digiere con mayor rapidez. La leche materna se adapta a las necesidades nutricionales del bebé; la madre que está amamantando debe alimentarse muy bien, consumir frutas, verduras, carnes y lácteos diariamente. 


Beneficios de amamantar
Amamantar es la mejor fuente de nutrientes por sus múltiples beneficios no solo para el bebé sino también para la madre:

Bebé Madre
 Fortalece las defensas de los niños gracias a los anticuerpos que transporta. 
 Ayuda a que el bebé desarrolle sentido de confianza.
 Proteger a los bebés contra gérmenes y enfermedades. 
 Disminuye el riesgo de obesidad y previene el riesgo de cáncer de mama y ovario, el desarrollo de la osteoporosis y la posibilidad de padecer diabetes.

Recomendaciones para la madre

Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones para la etapa de amamantamiento de su bebé:
 Mientras esté amamantando asegúrese de consultar con su médico antes de tomar cualquier medicamento. No debe ingerir alcohol. 
 Si presenta dolor durante el amamantamiento debe consultar al equipo del programa de Salud Infantil para revisar que el bebé está agarrando bien el seno. 
 Si a pesar de lo anterior, no puede darle leche al bebé y debe usar leche de fórmula, tenga cuidado en el aseo de las manos; láveselas con agua y jabón antes de la preparación y siga las instrucciones con cuidado y exactitud.    

Es muy importante que durante el momento del amamantamiento se mantenga una adecuada posición, por eso tenga en cuenta lo siguiente:
 La cabeza y el cuello del bebé deben estar levantados.
 El bebé debe estar en dirección a su pecho, con la nariz  de frente al pezón.
 Acerque el bebé a su cuerpo (barriga con barriga).
 Sostenga todo el cuerpo del bebé y no solamente el cuello y los hombros.
 

¡Un triunfo para toda la vida!

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